jueves, 24 de marzo de 2011

La “corriente democrática”

La “corriente democrática” del PDA, que se identifica con Gustavo Petro
Por: Carlos A. Lozano Guillén.- Edición VOZ 2582

La “corriente democrática” del PDA, que se identifica con Gustavo Petro, quien está por fuera del partido por su decisión y dedicado a atacarlo y desprestigiarlo, no parece tan democrática. En reciente carta pública, suscrita por tres parlamentarios, además de criticar la política del Polo, de insistir en la modalidad del consenso para la toma de decisiones y de hacerle débiles críticas al gobierno de Santos, arremete contra el derecho de los medios de comunicación alternativos de difundir las políticas del PDA e informar de sus actividades.

Dicen los congresistas “democráticos”: Diversos grupos o tendencias en el partido tienen medios de comunicación propios, hablan y se expresan como quieren desde su profundo convencimiento y agregan el logo del Polo en sus comunicaciones, sin pedirle permiso a nadie y esto no constituye violación a la unidad del Partido”.

En VOZ conocemos muy bien nuestras tareas y la misión histórica revolucionaria. Es nuestro derecho y no requerimos permiso de nadie para pronunciarnos o debatir sobre cualquier tema específico y de interés y menos para informar sobre la actividad nacional del Polo Democrático Alternativo, con el que estamos identificados con su Ideario de Unidad, su política de izquierda y de opción popular. Por cierto, en VOZ promovimos la candidatura presidencial de Gustavo Petro, aunque no era de nuestro agrado, después de definida la elección en la consulta popular en la que metió la mano la derecha.

Por supuesto que hacemos caso omiso de la censura de prensa de la “corriente democrática” -¡ni más faltaba!-. No hemos cedido ni un ápice en los principios frente a las presiones criminales de la intolerancia uribista o de las amenazas paramilitares, para hacerlo ahora bajo la presión de los que promueven la división de la izquierda.

No hay que temerle a la batalla de ideas en el seno interno del PDA. La profundidad en el debate, en el marco del respeto a las distintas posiciones y puntos de vista, es la que conduce a tomar las mejores decisiones en materia ideológica, política y organizativa. El consenso implica la dictadura de unos pocos, como lo pretendía Petro y lo pretende todavía a través de sus representantes que se mantienen más por conveniencia que por convicción.

Pero más allá de la intentona autoritaria contra la prensa de izquierda, el problema de fondo es hasta cuando unos pocos representantes de posiciones ajenas, como las de Gustavo Petro y Angelino Garzón, se mantienen en el Polo, representando posiciones contrarias y nocivas. Exigen derechos, pero desconocen en forma flagrante el Ideario de Unidad y los estatutos. Fue lo que saltó de bulto en la reunión de la Dirección Nacional hace unas semanas, en la cual fueron ínfima minoría. Esto es inaceptable.

Edición VOZ 2582

carloslozanogui@etb.net.co

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